DON BOSCO
EL SANTO DE LOS TIGERES

     
 

A lo largo de los siglos los cristianos han tratado de seguir el camino trazado por Jesús en el Evangelio.  Algunos, sin embargo, lo han hecho en forma extraordinaria y con características muy especiales: éstos son los santos y santas, puestos por la Iglesia como ejemplo y testimonio de vida.Los santos fueron sembradores de la Palabra de Dios a tiempo y a destiempo. Anunciaron el evangelio a diferente tipo de personas.
Don Bosco fue el santo de los tigres, de aquellos muchachos que, por carecer de familia, vagabundeaban por las calles sin rumbo fijo, “buscándoselas” como podían.
San Juan Bosco, nacido el 16 de agosto de 1815, supo entregar su vida por la juventud más pobre y marginada, realizando las palabras de Jesús: “Lo que hicieren a estos pequeños, a mí lo hacen.”
A los nueve años de edad, Don Bosco sintió el llamado de Dios para dedicarse al trabajo con los jóvenes pobres. En un misterioso “sueño” le pareció ver una muchedumbre de muchachos que se transformaban primero en animales repugnantes y luego, en mansos corderos. Junto a los muchachos estaba también Jesús que le recomendó mansedumbre y amor, mientras Juanito intentaba corregir a los muchachos traviesos a través de golpes y regaños.
Apareció también en la escena una señora vestida con un manto brillante, la Virgen María, que fue presentada por Jesús como la maestra que Don Bosco debía seguir.
Este “sueño” orientó toda la vida de Don Bosco; fue como el inicio de su vocación de entrega a Dios y a la juventud más necesitada.
En el año 1841, tras finalizar sus estudios sacerdotales, comenzó su labor. Se encontraba el día 8 de diciembre de ese mismo año en la sacristía de una iglesia dispuesto para iniciar la celebración de la Eucaristía, cuando se dio cuenta de que el sacristán maltrataba a un muchacho que curioseando se había acercado por allí. Don Bosco se le acercó, lo liberó de los golpes del sacristán y, una vez, terminada la misa, dio inicio con él su labor catequística. El muchacho se llamaba Bartolomé Garelli.
El domingo siguiente a ese primer encuentro con Bartolomé Garelli, volvió a reunirse con él y con otros muchachos que lo acompañaron. Poco a poco el número iba aumentando y Don Bosco se las industriba para conseguirles comida, ropa y para colocarlos como aprendices en algunas fábricas y talleres.
La intención de Don Bosco era recoger solamente a los jóvenes que “corrían más peligro, y con preferencia a los salidos de la cárcel”.
Este fue el inicio de lo que Don Bosco llamó el Oratorio, que según su opinión tenía que ser “un lugar destinado a divertir a los jóvenes con amenas diversiones después de haber cumplido sus deberes religiosos”.
Pronto fue necesario albergar a los muchachos para que no vagabundeasen por las calles y no durmiesen a la intemperie. Su mamá Margarita, fue pronto a ayudarlo en el trabajo. Poco a poco se fueron añadiendo otros colaboradores y la obra de Don Bosco fue creciendo.
En 1859 pensando siempre en los jóvenes pobres Don Bosco fundó la Sociedad Salesiana, comunidad religiosa que junto a él y después de él se encargaría de multiplicar el apostolado a favor de los jóvenes. Pensando también en las muchachas Don Bosco fundó una comunidad de religiosas el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora.
La obra de Don Bosco en favor de los jóvenes se fue extendiendo no sólo por los diversos países de Europa, sino también por otros continentes. En 1875 llegaron los primeros salesianos a tierras americanas y comenzaron a desarrollar la misma labor de Don Bosco.
La obra de Don Bosco comenzó en nuestra República Dominicana en el año 1935. Fue Monseñor Ricardo Pittini, quien luego sería Arzobispo de Santo Domingo, el iniciador del trabajo salesiano en el país.
El sistema educativo de Don Bosco es eminentemente evangélico y corresponde totalmente a la recomendación por él recibida en el sueño de los nueve años: educar no con golpes, sino con mansedumbre y amor.
Don Bosco llamó a esta metodología educativa “Sistema Preventivo” porque consideraba que era indispensable prevenir el mal entre los jóvenes, antes de remediarlo. El contrapuso el Sistema Preventivo al sistema educativo en uso en sus tiempos, que era esencialmente represivo.
Son sobre todo los tigres y muchachos problemáticos los que más necesitan ser tratados con amor y comprensión. Don Bosco fue artista de la educación y el caudal de su intuición y sabiduría educativa supo ponerlo todo al servicio de los más necesitados.
La muerte de Don Bosco, ocurrida el 31 de enero de 1888, significó una verdadera orfandad para los miles de jóvenes que veían en él un padre y un maestro. Pero su muerte fue también la culminación de una vida de entrega y siembra fecunda de la palabra de Dios.
Don Bosco es el santo de los jóvenes, sobre todo de los más tigres. En él los más desamparados tienen un padre, un maestro y los educadores un ejemplo de tenaz labor educativa.

 
 

 
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